
Trabaja duramente:
Sabe que para alcanzar su meta deberá disponer de gran energía física y mental, así como de todo el tiempo necesario en su vida cotidiana para dedicarse a su emprendimiento.
Ser perseverante :
Los " Fracasos", no importa su magnitud, son usina de aprendizaje. Si los toma de esta manera, el emprendedor redobla sus esfuerzos en analizar las causas de las dificultades y corrige sus acciones para el futuro. La tarea en aprender es:
planificar - accionar - corregir.
Tener confianza en si mismo:
Conoce en esencia cuales son sus talentos, capacidad y habilidades, confía en su criterio y está convencido de su criterio, cada accionar que desarrolle lo hace con seguridad y confianza.
Iniciativa y proactividad:
El empresario exitoso no espera a la oportunidad busca o crea las condiciones para la oportunidad del negocio, el identifica espontáneamente por medio de agudizar su percepción respecto a las necesidades NO satisfechas , creando un nicho de mercado. Deberá percibir nuevos mercados y canales de comercialización, siendo de esta forma creativo e innovador.
Objetivos claros:
Antes de actuar se establece una meta clara, realizable y por sobre todo conducente al fin de su empresa, siendo significativa en términos de realización personal y laboral , será compatible con sus valores creencias y deseos para dedicarse con pasión.
Decidir con rapidez y seguridad:
Esta condición depende del manejo de las emociones. Las personas muy emocionales tienden a demorar asumir el riesgo que implica la toma de decisiones, o puede paralizarse ante situaciones conflictivas o de estrés laboral.
Asumir compromisos y responsabilidades:
Luego de haber tomado una decisión, debe comprometerse con ella y tener la flexibilidad necesaria para cambiarla si fuera preciso,cumpliendo con las promesas que asumió con otros , socios, proveedores y clientes.
Comunicarse adecuadamente:
Establece buena relación con los demás por medio de una comunicación clara y directa. Puede ponerse en lugar del otro para comprenderlo y así logrando acuerdos para mejorar el emprendimiento.
Saber negociar:
Comprender que no hay un ganador y un perdedor, sabe ponerse en el lugar del otro para buscar acuerdos que beneficien a ambos. Hoy la mejor forma de negociación es aquella en donde ambas partes salen ganando aunque deban ceder algo de sus respectivas posiciones para eso.
Ser optimista y entusiasta:
Sin dejar de estar conectado con la realidad, confía que esta es transformable por uno mismo. No conduce a ningún lado poseer una visión negativa , pesimista y esceptica. Quedarse con la queja conduce a la parálisis y amargura. Nada cambia si nos sumergimos en una actitud negativa ante la
vida, en sus manos está la capacidad de cambiar nuestras circunstancias si sabemos valorarnos.
Capacidad de dirigir a otros:
Si tiene ideas claras, una ves definido los objetivos define las acciones conducentes para el logro del éxito, posee un buena capacidad para comunicarse para transmitir sus instrucciones, podrá coordinar a otros en sus respectivas responsabilidades.
Posee motivación por el logro:
Una persona orientada al logro es aquella que lucha por la excelencia, establece metas a largo plazo, toma riegos moderados y utiliza la retroalimentación, para medir su progreso y establecer nuevas metas.
Pide asesoramiento:
Conoce sus debilidades y sabe como suplirlas con consultas a profesionales que conocen sus materias específicas como contadores, abogados, especialistas en marketing, en comunicación, en general con técnicos, que competa la consulta, para la mejora de su empresa.
El emprendedor sabe que preguntar, posee conocimientos generales acerca de todos los temas involucrados, pero comprende que un profesional lo asesorará y lo ayudará a crecer en sus logros.
(Publicado el lunes 28 de enero de 2008 )
Lic. Claudio Olmedo
www.equipoceo.com.ar

